Más sobre psiquiatras

 

Me llega este documento sobre este psiquiatra supernumerario de los famosos que va diciendo a todos los vientos que es catedrático en la complutense. ¿O quizás "iba diciendo"? pero se puede comprobar por ejemplo en un reportaje que hizo el Mundo (el mundo.es) sobre este ejemplar típico opusiano, familia feliz, cuatro hijas bellas y hermosa y lista mujer. Despacho impresionante, consulta a rebosar, libros que son todos "best seller", hasta el punto de que como dice el reportaje, ya sus hijas con los derechos de autor de su padre no van a tener preocupaciones... En fin, el triunfo en este mundo, prenda, parece ser, del triunfo del más allá. La predestinación calvinista introducida a todo trapo en la iglesia católica.

La única vez que ví a este personaje de cerca fue en la universidad de Navarra, con motivo de una conferencia que dió en el Aula Magna del edificio central, se trataba de una conferencia para preparar el UNIV de ese año. No recuerdo el tema. El UNIV es la convivencia que organiza el opus dei en Roma durante la Semana Santa. Allí las dos secciones, hombres y mujeres, cada una por su lado, llevan a sus pitables de numerarios. Y en un ambiente de lo más fanático pero con la presencia del Prelado, la visita la tumba del fundador y la sede central, el contacto con otros opus y sus pitables del mundo entero, mucha gente acaba cayendo en las redes.

Me he ido del tema Enrique Rojas, me llamó la atención que se bajó de un cochazo con su mujer en la misma puerta del edificio central y se dirigió al Aula Magna directamente.

Sí hemos hablado de otros psiquiatras al servicio de las tretas opus, es decir, "está loco y enfermo quien al opus le conviene que lo esté": Aquilino Polaino, Maria Pilar Güal, Salvador Cervera, en mi libro hablo de Carmina Gómez Lavín... me da algo de pensar que yo viví tan cerca de esta familia Cervera en mi adolescencia. Ese es el problema del opus dei, que la gente no tiene ni idea de con quien está tratando cuando te relacionas con ellos en la vida cotidiana. Cervera era psiquiatra en la clínica universitaria, supongo que ya se habrá jubilado. Su hijo mayor fue durante mucho tiempo Consejero de Salud del gobierno de Navarra, también fue concejal del ayuntamiento de Pamplona. Y tiemblo de pensar la ingenuidad, la inocencia, la absoluta ignorancia de mi familia, y la mía cuando compartimos bastantes días de verano con la mujer y algunos de los diez hijos de Cervera en la piscina Larrabide de Pamplona... Es muy fuerte asimilar qué es lo que había detrás de todo el escenario de familia numerosa opusiana, un padre psiquiatra, y lo que la psiquiatría supone para el opus como método de doblegar y aplastar a las personas. Esto son sensaciones que a mí me dejan casi KO, pensar que se ha vivido tan cerca de la crueldad y la inhumanidad más absoluta ¡sin tener ni repajolera idea!

Así que no me identifico con los consejos que da en un artículo Enrique Rojas , que hay que ser como cantos rodados, sin aristas ( es decir, no tener personalidad, dejarse hacer, es lo que el opus busca de todos los que se acercan). Habla de elaborar la personalidad como si eso fuera coger plastilina y hacer una figura con las manos, ¡siempre el materialismo y mecanicismo opusiano tan inapropiado para hablar del ser humano y sus sentimientos!

No es modelar una personalidad, señor Rojas, eso hacéis vosotros, pasar a todo el mundo por el troquel. Es aprender de la experiencia de la vida lo que nos hace madurar. No los centros de estudio donde se pretende cortar a todos los numerarios por el mismo patrón, para que ni sientan, ni padezcan, ni piensen, y se dediquen al negocio del opus, libres de cualquiera de los atributos que nos hacen personas que sienten como cualquier otro ser vivo en este planeta.

No podía faltar la referencia de Rojas en su artículo a la "buena educación", esos modos tan pegajosos opusianos, tan excesivos, tan poco naturales a los que hacía referencia ayer.
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Comentarios

Ana A ha dicho que…
el artículo de Rojas lo encontré en un blog (argijokin.blogcindario.com) ¡qué complicada es la convivencia! pues sí, y no sólo complicada sino a menudo inexistente ...

En este documento de la complutense que hoy publico se dice que Enrique Rojas nunca ha sido catedrático en esa universidad
Isbel Caballero ha dicho que…
Gracias Ana. Te ha quedadp muy bien el doc. ¡Qué apañá! (como se dice en Jaén).
Dejo los telfs. 91394 14 97 y el fax 91394 15 06, del Dpto. de la UCM que emite el doc., por si alguien quiere comprobar.

Rojas todavía sigue identificándose como "Catedrático UCM". Este sujeto tiene su delirio de grandeza muy arraigado y el Colegio de Médicos, sigue sin resolver sobre la última denuncia que he puesto que, no hacía falta ponerla, poque el Colegio de Médic de Madrid, ya conocía el asunto (q no hayan actuado, es otra cosa).

Del resto de psiquiatras que has citado, no me suena ninguno, excepto Aquilino Polaino. Por cierto, en el procedimiento que tengo contra Enrique Rojas, se han citado a todos los monaguillos de la época para que declaren en su favor - claro! -, excepto a Aquilino Polaino - que es el único que se relacionaría rápidamente con el Opus Dei.



Me da miedo contarlo. Miedo por el terror que todo eso me produce, pero ... Mi exmarido iba a la consulta de Enrique Rojas (con el tiempo supe que a negociar, cómo una pequeña empresa que yo había fundado, pasaría a sus manos y no a tratarse como yo creía).

Para conseguir que fuera a la consulta de Rojas y confiara en él, utilzaron diferentes estrategias. Ejemplo de una:
Mi entonces marido iba a la consulta. Rojas le dictaba instrucciones. Unas veces el papel donde escribía eran folios Rojas). Y otras, las instrucciones están escritas en el reverso de las recetas de Rojas (no habría folios a mano y Rojas, daba a mi ex marido, hojas de su talonario de recetas para "el dictado").

Unas intrucciones dicen:
Decirle a Isabel frecuentemente: El Dr.Rojas te quiere mucho, dice que eres muy buena persona y muy inteligente (y otras cosas por el estilo).

Pensar en la perversidad que hay detrás de estas instrucciones (tanto por parte de quien dicta, como de quien va tomando nota), todavía me produce miedo.
Anónimo ha dicho que…
Conozco al Dr.Enrique Rojas: Cuando estaba pensando dejar el Opus y me había ido a vivir a un apartamento y dejé el Centro de numerarias, yo por mi cuenta decidí ponerme en sus manos para "desprogramarme" de la Institución (pensaba que era el único psiquiatra que entendería lo del Opus) y al cabo de tres años de consulta un buen día me sugiere que vuelva al Opus y ya que él es un peso fuerte en la Institución me organiza una comida con el nuevo Consiliario que según palabras del propio Enrique es muy amigo de él y así vuelva al redil de la Obra.Me hizo mucho daño, me puse enferma, tuve que ir a otro médico y al final lo único que Rojas hizo conmigo fue sacarme en aquellas fechas 27.000 pesetas diarias de lunes a viernes por unos apuntes que me dictaba en sus recetas con letras rojo y azul.En definitiva, mezcla la psiquiatria con la dirección espiritual.Le regalé un libro de una amiga mia intelectual y le plagió el título.Ella no lo ha llevado a los Tribunales porque ni le merece la pena pero el título " la felicidad razonable " corresponde al título de un libro que se llama ¿es razonable ser feliz?, escrito por una amiga mia muy inteligente y no psiquiatra.
Otra cosa que le encanta a Rojas es hacer de Celestino y a sus pacientes los une "amorosamente" con otros.Si es una simple depresión puede entrecomillas valer, pero no lo que le hizo a una amiga mia que le presentó a una persona con un trastorno borderline, donde el interesado le llegó hasta maltratar y a ella le negó la enfermedad que tenía (de historias de uniones amorosas y que han acabado mal tiene miles y él ha sido el Celestino).
También bien callado está el tema por qué su teléfono no aparece en la guia.¿Por qué no cuenta qué le pasó con el dueño de D.Algodón y su mujer o ex-mujer?.Llegaron a un acuerdo económico porque Rojas dió un informe psiquiatrico a la pareja no al enfermo y sin la firma del interesado.No sabía que los informes debe solicitarlos el enfermo y por escrito y así le fue
isabel caballero ha dicho que…
Hola anónima. Me interesa contactar contigo. Cualquier información q tengas y puedas pasarme me interesa, para atar cabos y entender mejor (si no se puede comentar en público, no la comentaré).

No sabía nada del asunto de D. Algodón y me interesa mucho ( aunque entiendo que no se ha llevado a los Tribunales y han llegado a un acuerdo económico?
¿Es así?

Mi querella tiene una parte de esto y me interesan mucho las fechas para ver como casan con la demanda de María Menchaca y su actuación conmigo. El juicio por mi caso, será pronto.

(copio y paso mi comentario, hacia delante, por si no vuelves a esta entrada que queda a desmano y me gustaría que el tuyo, fuera tb hacia allá, es posible?)
Anónimo ha dicho que…
Gracias a Dios que alguien ha conseguido del diabólico hipócrita pesetero Enrique Rojas y se atreve a colocarlo a vista de todos; hasta ahora solamente vi comentarios. No quiso darme factura de la cantidad de dinero que se dejó mi hija en su consulta; estaba irreconocible de mal cuando dejó la misma. tRASTORNOS HORMONALES, años de juventud perdidos siempre drogada y humillada; decía que era muy soberbia muy cabezota, muy rebelde y muy de todo, debido a lo cual era larga su curación, Con una lupa he podido leer bien todo el documento, lo veia demasiado pequeño. La chica que dice de 27.000 ptas diarias, aproximadamente igual que a mi hija. Pepe Barroso el dueño de D Algodon no comprende como no denuncia; tiene dinero para abogados.
Anónimo ha dicho que…
Estoy leyendo de este peligroso charlatán y estoy alucinada, viendo casos dignos de películas de terror, como el de la mujer de Jorge Juste, que no tuviera el título del que presumía, pero no entendí lo que pasó con el matrimonio Don Algodón.
Expliquen en qué consistió la actuación de este charlatán con la pareja.

Gracias por destapar a este ególatra misógino.
Anónimo ha dicho que…
Yo asistí a la consulta de Rojas desde el otoño de 1993 a la primavera de 1994, como a él le gustaba firmar las dedicatorias de sus libros, que comprabas cuando asistías invitado a las presentaciones de los mismos.
Recuerdo “perfusiones” durante una semana larga, en régimen de externo, soy de provincia, charlas largas con una psicóloga y a continuación, tras una espera aparecía Rojas a dictarme de viva voz para que yo anotara una libreta pequeña de bolsillo de gusanillo, “regalo suyo”, una serie de “objetivos psicológicos” para mejorar mi "vida".
Asistí a su consulta hasta que, ante la falta de mejoría, me propuso una terapia a base de “electroshock”. Nunca más volví.
Recuerdo que tuve que llamar a su consulta, denominada “Instituto de Investigaciones Psicológicas”, numerosas veces por teléfono para que me enviara la factura por los servicios que recibí. Creo recordar que le aboné por encima de 250.000 pts en menos de seis meses.
Compré varios de sus libros, recuerdo que eran decepcionantes, poca base técnica y temas que repetía en todos, faltos de seriedad y profesionalidad.
De forma escueta yo definiría mi experiencia en la consulta de Enrique Rojas como “EL TIMO DE ROJAS”
Isabel C ha dicho que…
Intentar darte electrochoks en 1994, no me parece un timo sino una cabrona hijoputez.

Recuerdas cómo se llamaba esa psicóloga? Me interesa, pq la psicóloga de turno (q a mí me la presentaron como "psiquiatra"), en mi caso, es testigo por parte de Rojas.

Tuviste la impresión q la psicóloga te sacaba información?
Anónimo ha dicho que…
La psicóloga que yo conocí se llamaba Ana, era de Valencia y no me la presentaron como psiquiatra.
No tengo recuerdos de las charlas que mantuve con la psicóloga. No me pareció que quisiera sacarme información aparte de la necesaria para conocerme como paciente que asiste a la consulta.
El "montaje" de Enrique Rojas Montes, dos plantas de consulta en calle Serrano 100, una de ellas corresponde al “Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas”, la entrevista previa de una psicóloga que le “allana” la consulta, la falta de resultado positivo del tratamiento, sus libros con escaso rigor científico y técnico (son infumables), lo remolón que se hizo para enviarme la factura de mi tratamiento etc….., hacen que la imagen que tengo de Enrique Rojas sea la de un bluff, un tremendo engaño.
Lo podría definir como charlatan, narcisista y embaucador, percibí que tenía entonces poca capacidad para improvisar, como pude comprobar cuando cambié de punto de vista entre la consulta con la psicóloga y la posterior con Rojas, le estropeé el guión.
No me ha extrañado nada que Rojas se meta en líos, pero con lo de los informes-certificados ha demostrado una torpeza desmedida.
Isabel C ha dicho que…
El término "hijoputez", es de Yallop (pensé q lo había dicho).

Creo, q la época dorada de Enrique Rojas fue desde q se vio q decaía el Psoe de Felipe González (allá por el 93, incluso antes, hasta las elecciones de 2004, q se pensaba ganaría el PP).

Con la suspensión del juicio (q no es sino un aplazamiento hasta octubre), me he enterado de algo importante que en pro de la verdad, creo que se debe aclarar (Ana, te mandaré la aclaración).

Creo que la pluralidad política es deseable y necesaria (la hª ha demostrado que tanto en la izquierda como en la derecha ha surgido la corrupción y las tropelías cuando no tenían oposición, URSS, franquismo, Pinochet, Cuba...). No termino de entender por qué el Partido Popular se pone a aupar a Enrique Rojas cuando en el fondo Rojas no es más que un corrupto dictador (si no se le obedece y cree tener posibilidades, en función de lo que requiera el guión, anula - caso Saturio - o quita de en medio sin más).
Isabel C ha dicho que…
Anónimo, he oído a otro afectado anterior a mí, decir que "la psicóloga q tenía Rojas se llamada Ana".

Pensaba que yo no había pasado por ella, puesto q la que precedía a las entrevistas q tuve con Rojas (año 97) se llamaba Mª José, me la identificaron como psiquiatra y siempre pensé q era psiquiatra. No hace mucho mi abogado me dijo que por las declaraciones q hicieron en el juzgado de instrucción, entiende que es psicóloga.

Discutí con Rojas q en la Facultad de Psicología había aprendido esto o lo otro... contrario a lo q él me decía (me dijo q eran cosas de los psicólogos... dando a entender que estábamos a años luz de los psiquiatras).

No me extraña q me la presentaran como "psiquiatra", evitaban el coleguismo y yo tenía menos vía para discutir con ella si en la asignatura de "personalidad" o de "psicopatología" estudiamos esto así o asá.

Rojas no improvisa, lo tiene todo premeditado, medido y atado. No deja nada al azar y se encarga personalmente de los detalles más cruentos, q no puede encomendar a otros.

Sus respuestas verbales y conductuales, corresponden al plan establecido, cuando lo sacas del plan está perdido (aunque pienso que debe existir una gran diferencia entre lo q Rojas hacía antes de ser admitida mi querella y sobre todo, con lo que hace desde el destape en internet (q tb coincide con el fin en el juzgado de instrucción de mi querella (fin de posibilidad de recurso, se le iba a juzgar, sí o sí).

Por lo que he aprendido del Opus, creo q no improvisar es técnica y práctica Opus. La práctica de los dictados sobre las instrucciones a seguir (con libreta de gusanillo o no), creo q también es práctica Opus.

Quiero aclararte que hay dos casos diferentes en cuanto a informes y certificados (entiendo q tres con el de D. Algodón, a partir de lo que se ha explicado aquí), en los q Rojas actúa en función de lo q requiere el guión.

Iba a diferenciártelos aquí, pero voy a hacer una nota a Ana Azanza, por si lo puede poner como entrada.

Desde mi punto de vista no existe torpeza sino caso torcido debido a q llegan imprevistos al plan, q no estaban contemplados.

¿Improvisa Rojas mal en estos casos? ¿es torpe?
Pienso q actúa en función de los objetivos q quería conseguir.

"Su torpeza" (q no la considero "torpeza" sino narcisismo, delirios de grandeza, creencia en su omnipotencia...) está en no prever la reacción de la parte contraria. En pensar que todos nos conformaríamos y callaríamos por "ser vos quien sois".

Muchas gracias por tu información.

Podrías aclararme esto? No estoy segura de entenderlo bien,

"Recuerdo “perfusiones” durante una semana larga, en régimen de externo".

Tb dices,
"...charlas largas con una psicóloga y a continuación, tras una espera aparecía Rojas".

Pregunto: ¿En una habitación q daba a un patio enorme amueblada con muebles castellanos?
Vitrina, mesa y silla (no había sofá en el q pudieras esperar comodamente, ni revistas para leer, ni "El Quijote" (q puedes leerlo en la sala de espera).

- ¿Cuánto tiempo esperabas? ¿Miraste alguna vez el reloj?

O no lo miraste pq en realidad no tenías nada que hacer. Habías venido a Madrid por Enrique Rojas y estabas en cuerpo y alma para solucionar con Enrique Rojas.
Isabel C ha dicho que…
Anónimo, te había contestado pero no sé si he perdido el comentario. A ver si le ha llegado a Ana Azanza.
Entre otros decía que enviaría a Ana A una nota aclarando lo de informes y certificados, q para abreviar, suelo citar como hechos relativos a Rojas (así son, pero cada cual en su caso).

Éste (Rojas), actúa según lo más conveniente para alcanzar los objetivos deseados.

Muchas gracias por tu información.
Anónimo ha dicho que…
Eran perfusiones intravenosas realizadas por ats en una consulta del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas, durante cinco ó siete días. Tras las perfusiones, rellené innumerables test así como las correspondientes entrevistas con la psicóloga. Tras la psicóloga, al rato, aparecía Rojas a dictarme objetivos psicológicos, (que le había preparado la psicóloga previamente).
Creo recordar que estuve en varios despachos, todos daban al gran patio de manzana al que daban varios portales de calle Serrano.
Las esperas eran largas, en silla de confidente y sin lectura, se hacían eternas pesadas y aburridas.
Nunca estuve en cuerpo y alma con Rojas. Al contrario el primer día ya hubo algo de tensión entre ambos cuando quiso disponer de mi tiempo y que me quedara en Madrid durante una semana o diez días, a lo que me negué. No tuve con Rojas ni buenos “principios”.
Anónimo ha dicho que…
Ahora que he rememorado lo de las perfusiones intravenosas, me ha venido a la mente mi segundo desencuentro con Rojas.
Fue, creo que la primera tarde de consulta, después de una consulta “maratoniana” de test, entrevistas y esperas, a ultima hora de la tarde mi hacen pasar a una nueva consulta en ella una señorita me dice…”descúbrase el brazo que le voy a transfundir..” mi respuesta, entre la perplejidad y la indignación, fue que nadie me había pedido permiso para pincharme en vena, y que nadie me había comunicado que era lo que me iban a inyectar, tras lo cual, llamaron a Rojas por interfono y al rato apareció, el medico humanista, a informarme lo que le demandé.
No tuve buenos comienzos con Rojas, no, y el final es que nunca más volví a su consulta cuando me propuso TEC.
Mis sensaciones con Rojas fueron las peores que me ha transmitido un medico en mi vida y ya tengo mas de cincuenta años.
Hasta otra.
Isabel C ha dicho que…
Anónimo, te he aclarado en una entrada que ha publicado Ana en el27 julio 2010, el asunto sobre "la torpeza" informes y certificados, q me pareció podías tener confundido y sobre la improvisación.

Creo que tu información aclara mucho sobre los usuarios de provincias (para los de Madrid, parece que los sueros eran semanales y algunos se encontraban fatal, tras su administración, probablemente la dosis era mayor).

¿Te importaría contar cómo llegaste a Enrique Rojas? ¿Qué te indujo a pedir cita en su consulta?

Y, si existía alguna relación tuya, de tu familia o conocidos con el Opus Dei.

Gracias. Saludos,

He olvidado comentarte que el "Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas", es una S.L. (en 1993-94, era una S.A., en 1998 todavía seguía siendo S.A.).

Entonces, la participación era 100%
de Rojas, su mujer y sus hijos.
Mi abogado me dijo que en 1998, figuraba como administrador un hijo de Enrique Rojas de dos años, ya fallecido.

En ese momento mi prioridad era sobrevivir, que no me quitasen la empresa y que no consiguieran internarme (recibía amenazas continuas). No me extrañaba nada. Estaba perpleja ante lo que me estaba sucediendo.

Voy a mirar de nuevo la documentación del abogado de entonces para cerciorarme en que se basaba para hacerme tal afirmación (creo que sobre documentación del Registro Mercantil de Madrid).

Cuando transformaron la sociedad en S.L., hubo una ampliación considerable de capital y el 100% quedó a nombre de Isabel Estapé (la mujer de Rojas) y de él, creo que con Enrique Rojas como Administrador.

Me interesa que sepáis, que estéis informados... que podáis atar cabos, como vía para que nadie tenga dudas que a lo que os dijera, recomendara o prescribiera Enrique Rojas, no le podéis dar ninguna validez. No perdáis vuestra confianza en vosotros ni en v/salud mental por este sujeto.

También para que nadie (sobretodo familiares y allegados, si los hay de mala fe), se aprovechen de si os diagnosticó esto o lo otro o estuvistéis en tratamiento psiquiátrico "con el mejor" "con el catedrático de Psiquiatría de la Complutense" y consigan restaros credibilidad o seguridad en vosotros mismos.
copernico ha dicho que…
Hola Isabel, a partir de hoy me identificaré como copernico,ya he visto la entrada de Ana A.
Respecto a como llegué a la consulta de este "elemento", te diré que fue debido a recomendación de mi padre, no hay en mi familia relación alguna con el opus. Otra cosa es quien se lo recomendó a mi padre como un prestigioso y eminente.....
El motivo de pedir cita era una depresión.
En aquella epoca le llamaban profesor Rojas aprovechando el tirón del catedratico.

Le llamo simplemente Rojas, por que es la forma mas genérica de referirme a él sin usar los calificativos que pasan por mi mente cuando lo recuerdo. Lo de doctor, profesor y don lo puse en cuarentena desde el primer día.
Mis reservas respecto de Rojas me hicierón chocar dos veces el primer día ante lo irregular de su practica medica.
Isabel C ha dicho que…
Gracias de nuevo por contestar copérnico. Se nota que te gusta la ciencia.

Aunque a mí el 1er. día me chocó, no choqué. Le obedecí como una imbécil y me fui donde me mandó. Era de tonta... Aunque en mi descargo puedo alegar q creo q también tenía cierto miedo, a no obedecerle. "El ex", aprovechaba todas las oportunidades para demostrar que yo no hacía lo que debía hacer. No me convenía enfrentarme "chocando".

El funcionamiento es que unos "respetables" (confundidos o no), se lo recomiendan a otros y unido a q lo ven aparecer en los medios como "catedrático Psiquiatría de la Universidad Complutense", se corre la bola.

Recuerdo que consiguió llevar a una pareja a TVE (me parece que un sábado por la noche con plena audiencia). La mujer reconocía que padecía "celotipia" y Rojas la había curado (es una aberración ética, los exhibía como monos de feria para ganar clientela).

Quise decir, q de entrada, no te salió llamarle "Enrique" Rojas.

No debe extrañarte que mandara inyectarte sin pedirte permiso y sin informarte. Forma parte de su método. Rojas "hace", generalmente cuela.

Si hubieras armado más marimorena, siempre tenía la salida de "ha sido una confusión de la enfermera que se dispuso a hacerlo antes de que él hablara contigo" o excusa similar.

¿El 1er día te inyectó? ¿Antes de darte un diagnóstico?
¿Te dio alguna vez un diagnóstico por escrito? ¿Un informe clínico reflejando el diagnóstico y el tratamiento?
¿Información sobre duración e intensidad de los electrochoks q pensaba aplicarte?

Pienso, que tenía interés en tí (interés en captarte ¡claro!, en proporcionar material; esto es recompensado por el Opus, aupándolo).

Rojas, no desperdicia/ba ocasión (que ahora no haga lo mismo, es comprensible).

No estabas en la edad ideal pero sí en un momento bajo y el hecho de poder acudir a Madrid a una consulta cara, indica unos posibles; en cualquier caso, estaba tu valía personal. Por los tests conocieron tu CI y te consideraron interesante aunque tenías el inconveniente de la descconfianza.

En mi opinión, pensaba arreglarlo con los electrochoks, deterioran la memoria, más o menos y por más o menos tiempo (en el caso de depresión, sólo estaban "recomendados", entre comillas, en depresiones graves que no pudiesen tomar medicación.

No parece que fuera tu caso, te inyectaba, aunque nunca sabrás que te inyectó, ni aunque te lo hubiese escrito).

Un depresivo grave, no tiene energías para "chocar" y le da todo igual (Rojas lo sabe).

Y si viniste a Madrid sin acompañante, está clarísimo que no tenías una depresión grave.

No tienes por qué contarle a nadie que fuiste a verlo si no te apetece, pero en la medida que puedas, difunde quien es y qué hace, por favor.

Ser más o menos confiado, precavido, alto o bajo, o rematadamente tonta como yo, es algo que te viene dado en la vida en función de otras variables.

Conseguir que no embauque ni se aproveche de nadie más, es nuestro premio por habernos hecho pasar por momentos que nada podrá compensar.

Como Enrique Rojas da importancia a unas cosas y yo a otras, aunque cuantitativante la balanza siempre estará descompensada, espero conseguir q se acuerde de todos nosotros mucho más que nosotros de él.
Isabel C ha dicho que…
Gracias de nuevo por contestar copérnico. Se nota que te gusta la ciencia.

Aunque a mí el 1er. día me chocó, no choqué. Le obedecí como una imbécil y me fui donde me mandó. Era de tonta... Aunque en mi descargo puedo alegar q creo q también tenía cierto miedo, a no obedecerle. "El ex", aprovechaba todas las oportunidades para demostrar que yo no hacía lo que debía hacer. No me convenía enfrentarme "chocando".

El funcionamiento es que unos "respetables" (confundidos o no), se lo recomiendan a otros y unido a q lo ven aparecer en los medios como "catedrático Psiquiatría de la Universidad Complutense", se corre la bola.

Recuerdo que consiguió llevar a una pareja a TVE (me parece que un sábado por la noche con plena audiencia). La mujer reconocía que padecía "celotipia" y Rojas la había curado (es una aberración ética, los exhibía como monos de feria para ganar clientela).

Quise decir, q de entrada, no te salió llamarle "Enrique" Rojas.

No debe extrañarte que mandara inyectarte sin pedirte permiso y sin informarte. Forma parte de su método. Rojas "hace", generalmente cuela.

Si hubieras armado más marimorena, siempre tenía la salida de "ha sido una confusión de la enfermera que se dispuso a hacerlo antes de que él hablara contigo" o excusa similar.

¿El 1er día te inyectó? ¿Antes de darte un diagnóstico?
¿Te dio alguna vez un diagnóstico por escrito? ¿Un informe clínico reflejando el diagnóstico y el tratamiento?
¿Información sobre duración e intensidad de los electrochoks q pensaba aplicarte?

Pienso, que tenía interés en tí (interés en captarte ¡claro!, en proporcionar material; esto es recompensado por el Opus, aupándolo).

Rojas, no desperdicia/ba ocasión (que ahora no haga lo mismo, es comprensible).

No estabas en la edad ideal pero sí en un momento bajo y el hecho de poder acudir a Madrid a una consulta cara, indica unos posibles; en cualquier caso, estaba tu valía personal. Por los tests conocieron tu CI y te consideraron interesante aunque tenías el inconveniente de la descconfianza.

En mi opinión, pensaba arreglarlo con los electrochoks, deterioran la memoria, más o menos y por más o menos tiempo (en el caso de depresión, sólo estaban "recomendados", entre comillas, en depresiones graves que no pudiesen tomar medicación.

No parece que fuera tu caso, te inyectaba, aunque nunca sabrás que te inyectó, ni aunque te lo hubiese escrito).

Un depresivo grave, no tiene energías para "chocar" y le da todo igual (Rojas lo sabe).

Y si viniste a Madrid sin acompañante, está clarísimo que no tenías una depresión grave.

No tienes por qué contarle a nadie que fuiste a verlo si no te apetece, pero en la medida que puedas, difunde quien es y qué hace, por favor.

Ser más o menos confiado, precavido, alto o bajo, o rematadamente tonta como yo, es algo que te viene dado en la vida en función de otras variables.

Conseguir que no embauque ni se aproveche de nadie más, es nuestro premio por habernos hecho pasar por momentos que nada podrá compensar.

Como Enrique Rojas da importancia a unas cosas y yo a otras, aunque cuantitativante la balanza siempre estará descompensada, espero conseguir q se acuerde de todos nosotros mucho más que nosotros de él.
Calahorra ha dicho que…
Totalmente de acuerdo en cuando que está loco quien al Opus Dei le interesa que lo esté. Y esta calumnia lanzada convenientemente como la gente de ahí sabe hacer, cambiará la vida de quien la padezca. Me ha parecido ver hace poco a la psiquiatra que citas Carmen no sé que Lavin con otros muchos que creo en su mayoría de la Obra o muy arrimados. Si encuentro el archivo lo traigo.
Calahorra ha dicho que…
Aquí aparece Carmen Gómez Lavin, en un manifiesto de apoyo a Aquilino Polaino y lista interminable de quienes hay que cuidarse.
http://www.hispanidad.com/imagenes/cartas/Manifiesto_cientificos_de_apoyo_dr_Polaino.pdf
Anónimo ha dicho que…
Me ha gustado mucho leeros ya que yo actualmente estoy sufriendo amenazas, chantajes y coacciones por ser la novia de una persona que intenta salir del opus dei y no le deja su familia. He leido sobre la familia Cervera en vuestros articulos y he de deciros que se trata de dicha familia. Son unos personajes tan obsesivos con el opus dei que no dejan a ningun hijo suyo salirse y eso es lo que estamos sufriendo nosotros dos por culpa de los Cervera.
No se si existe una solucion o no pero su padre era psiquiatra tal y como habeis mencionado y ellos aprendieron muy bien lo que es la manipulacion mental, de hecho incluso los hijos mas jovenes de cicha familia utilizan a todo el mundo para sonsacarles dinero, bienes y lo que desean.
Podreis observar que como estan en el opus dei ningun joven de la familia tiene ningun trabajo actualmente y con sueldos normales no se pueden llevar ciertos tipos de vida o por lo menos para la gente normal no es posible pero para los del opus si.
¿Por que no nos dejan en paz a nosostros como pareja y dejan que mi novio se salga de dicha secta?, hasta sus propios hijos en nombre del clan Cervera estan amenazandole y chantajeandole.
Calahorra ha dicho que…
Ni falta que hace que dejen a tu novio salir de la secta ni del clan. La solución que necesitáis no está en manos de ellos sino de tu novio, que depende emocionalmente de ellos. además de tener la obediencia metida hasta la médula y otra serie de circunstancias psicológicas que seguramente se darán, largas de explicar en un comentario.

A malas, si se dan cuenta que lo pueden perder para siempre, abrirán un poco la mano, como el Papa (eso depende de los consejos sobre la técnica que la familia esté adoptando) e incluso os podréis casar, pero no es la solución, diría que puede ser incluso peor para tí. Tu novio se debatirá entre tí y el remorimiento por la desobediencia que ha cometido (hacia la secta y hacia el clan).

El soltarse y romper el vínculo con un machete debe salir y ser de tu novio contra toda oposición. Si pone tierra de por medio respecto a la familia mejor, pero tampoco creas que hace mucho porque tendría que ser incluso sin dirección ni teléfono y siempre estarían intentando localizaros, un día u otro lo conseguirían.

Aunque te parezca mentira, en el fondo todos los seres humanos somos muy similares y las técnicas con unos suelen servir con otros. Es decir, todos nos rompemos algo si saltamos desde un 1er. piso y desde un 7º nos matamos.

Observa lo que hacen ellos con los adolescentes que captan, los aislan de la familia totalmente. No importa que haya tierra por medio o no, lo importante es que no tengan acceso al captado (que es "dependiente" de su familia carnal, ésta, y se produzca un cambio/sustitución de dependencia).

Aun así, ya ves que no siempre funciona de por vida, la gente se sale del Opus Dei y vuelve a sus raíces o echa otras si perdió las que tenía (caso Ana).

Resumiendo, no es imposible pero sí lo tienes muy difícil aunque estés dispuesta a sacrificar una parte importante de tí (te anticipo que no es bueno y puede que después de hacerlo, te des cuenta que no sirvió de nada).

Lo mejor para tí: Que sonrías a los amores que se te vayan presentando sin perder un minuto.

Como no entrarás en tus/vuestros esquemas, di a tu novio que corte ya, a vivir fuera de la casa de inmediato y dependencia económica igual.

A partir de ahí, debe empezar a dejar de depender emocionalmente y tú debes evaluar quien pesa más y cuanto, y decidir si te compensa la diferencia, teniendo en cuenta que siempre malmeterán, tanto los que hay como los que se vayan sumando a la familia.

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