ANARQUISMO CRISTIANO

No sé a qué nuevo milagro se refiere ni recuerdo el comentario de los paraísos fiscales. Difícil sin nombres recordar. 

Pongo un escrito antípodas de mi religión particular, jerarquizada, militarizada, masculinizada y con mucha presión. ¿Y si el fundador, no el "founder" sino el judío, hubiera estado más cerca del anarquismo que del militarismo? sorpresón para los de la vocación eterna a nume o super...


Sebastián Kalicha sorprende con este libro 

de 192 páginas que acaba de aparecer. Su pretensión queda prefigurada en una cita del filósofo francés Jacques Ellul: “Se tiene por evidente que los anarquistas están por definición en contra de todas las religiones. También se da por supuesto que los creyentes cristianos rechazan el anarquismo por suponer el caos y la negación del poder establecido. Me propongo cuestionar estas dos simplificaciones “no discutibles”.

Kalicha muestra que la enemistad histórica del Anarquismo y el cristianismo se debe a la instrumentalización del cristianismo desde el momento en que fue elevado a religión de Estado en el siglo IV. Todas las monstruosidades que se han cometido y se cometerán en nombre del cristianismo desde entonces ¿deben ser reprochadas a la esencia del cristianismo? Contra ello se puede objetar que contra la iglesia del Estado se han levantado siempre movimientos heréticos, que recogían la crítica del poder y los impulsos igualitarios de las enseñanzas y el movimiento de Jesús, que lo desarrollaban y lo convertían en punto de partida de un impulso humanista y socialmente revolucionario.

Un buen ejemplo sería Peter Chelcicky en los tiempos de la guerra contra los partidarios de Jean Huss. Con León Tolstoi anarquismo y cristianismo se encuentran en una nueva síntesis, cuyo significado no puede ignorarse tampoco en los movimientos sociales de hoy. Estas corrientes subterráneas, estos hilos perdidos que caminan por debajo de las enemistades más visibles entre anarquismo y cristianismo, conducen a interesantes y exitosos movimientos. Así los democráticos principios del movimiento “ocupa Wall Street”tienen que ver con la experiencias de los cuáqueros como ha demostrado David Graeber en un análisis. Los cuáqueros por su parte hunden sus raíces en las iglesias revolucionarias del siglo XVII, cuyos teólogos se basan en los místicos alemanes como Sebastian Frank, Johannes Denck y Jacob Böhme. Gustav Landauer estima que la mística alemana es subversiva y abre camino al pensamiento libertario.

Kalicha lee el nuevo Testamento de una forma novedosa, como un relato que promueve una nueva forma de sociedad. “La “familia” de los 12 Apóstoles es un grupo libre de dominación y de estructuras de opresión...En lugar del dominio establecido de arriba abajo a través del poder está la exigencia del servicio de unos a otros. Es todo lo contrario de la perspectiva normal de las relaciones entre los seres humanos, el otro pasa de objeto de posible dominio a ser alguien con quien compartir, alguien que tiene derecho a la ayuda y a la donación de mí mismo.” Con su conducta Jesús rompe con el principio estructural del dominio y el poder, dado que en su lugar establece el servicio a los demás.

Pero todo esto no puede hacernos olvidar que en la vida política anarquistas y cristianos tienen una conducta preponderantemente distanciada entre sí. El ateísmo de unos y la disposición par la autoridad de los otros en la praxis hace que no se puedan encontrar. Merece la pena tomar en consideración las reflexiones de Alexandre Christoyannpopoulos sobre el Sermón de la Montaña que lo ven como un manifiesto cristiano anarquista. Es preciso tener cuidado con el poder como medio de relación con los demás: “Los medios violentos sólo traen más violencia, corrompen y estropean los mejores objetivos”. Podemos ver la plausibilidad de esta tesis reflexionando sobre el último siglo de los extremos. En lo esencial la tesis es irrefutable, la violencia engendra violencia, las víctimas se convierten en verdugos y los verdugos en víctimas. Desde un punto de vista “cristiano-anarquista” se prohíbe el culto del poder como medio de progreso. Esto vale para el aplastamiento del Fascismo mediante la violencia como para la lucha violenta de los movimientos de liberación que quieren justificar hoy la guerra imperial y las intervenciones en otros países. El rechazo biblicamente fundado de la violencia como medio del progreso hacia más libertad y democracia puede ejemplificarse muy bien a la vista de la historia más reciente de los supuestos movimientos liberadores o de las guerras de liberación.

Los resultados de la segunda guerra mundial consistieron desde el punto de vista libertario, en que la población de la mitad oriental de Europa fue confrontada tras la violencia nazi a las dictaduras estalinistas, China aterrizó en 1949 en una dictadura maoísta, las potencias europeas vencedoras de la guerra tras 1945 ejercieron la represión sangrienta en sus colonias, la lucha por la liberación de Argelia después de una masacre de las tropas francesas el 8 de mayo de 1945 empezó con el terror individual y con la puesta en pie de una dictadura represiva contra los movimientos de liberación que se le oponían.

Albert Camus lo vió y lo criticó muy pronto mientras Jean Paul Sartre se lanzaba al elogio de las acciones violentas del FNL.El Vietminh vencedor de Francia y Japón mató seguidamente a todos los trotskistas que pudo detener, la guerrilla castrista en Cuba tras su victoria no sólo mató a los seguidores encancerlados del depuesto dictador Fulgencio Batista, sino que también prohibió los sindicatos de la oposición anarcosindicalista y encarceló a sus miembros, etc, etc. Todo este excurso histórico prueba la crítica “cristiano anarquista” que Kalicha desarrolla primero en su vertiente teórica y teológica.

Es un reto intelectual, tanto en el plano teórico como en el práctico, intentar ver cómo los anarquistas cristianos y los cristianos anarquistas se han mezclado en la política de este mundo. Tenemos a los norteamericanos Dorothy Day, Ammon Hennacy como ejemplo de dos trabajadores católicos de tendencia anarquista. Es extraño como una activista libertaria y socialista como ella justificó la institución jerarquizada y enemiga de la emancipación de las mujeres que es la iglesia católica. Tom Cornell ha estudiado este caso. ¿Por qué la libertad de conciencia, la autonomía del creyente y el evangélico sacerdocio de los fieles son palabras incompatibles con la iglesia católica? ¿Es quizás un reflejo a la beatería de las iglesias puritanas y calvinistas norteamericanas, cuya enseñanza sobre la predestinación lleva a ver la despreocupación del capitalismo como un signo de una vida que complace a Dios? No hay ninguna respuesta satisfactoria a estas preguntas.

Sin embargo las comunidades de trabajadores católicos en Norteamérica ofrecen un ejemplo llamativo de coherencia con su creencia cristiana a través del trabajo con los marginados, los movimientos por la paz y sus acciones directas contra los objetivos militares.
Jacques Ellul


Lou Marin escribe sobre “Anarquismo bíblico”, centrándose en la figura de Jacques Ellul. Nacido en 1912 en una familia de la gran burguesía, con raíces multinacionales, Ellul interesa porque en él se encuentran la influencia de la Ilustración francesa con la perseguida tradición minoritaria en Francia de los hugonotes. Ellul no se hizo marxista ni se adhirió al Partido Comunista porque ya había visto la persecución estaliniana a los disidentes tanto en la Guerra Civil española como en la Resistencia francesa. En la Resistencia perteneció al grupo socialista, independiente y demócrata radical “Combat” al que también perteneció Camus. En 1940 se ocupó de facilitar pasaportes falsos y salvar judíos así como resistentes perseguidos. Es venerado por este compromiso en Yad Vashem. Tras la liberación fue por poco tiempo portavoz del alcalde de Bordeaux. Sus experiencias le llevaron a orientarse hacia la democracia directa. Mientras que Aldous Huxley difundió su obra en los países anglosajones como un crítico de la técnica, en el ámbito alemán se le vió como a Camus, un socialista libertario. La influencia de Ellul está en Ivan Illich o José Bové. Mayo del 68, los ecologistas franceses y los movimientos antimilitaristas de la siguiente década encuentran en Ellul un pariente autorizado. El compromiso práctico y teórico se funde en una relación protestante con Dios: para Ellul Dios es un Dios del amor y la comunicación, “que no puede estar en la cima de una pirámide de causas”. Ellul invirtió mucha energía en su trabajo de una exégesis de la Biblia libertaria y libre de violencia y en la crítica de la integración del cristianismo en la administración del Estado tras la paz de Constantino del 313.

Interesante libro para que hoy discutan anarquistas no violentos y cristianos libertarios sobre las formas de pensamiento y acción de los primitivos herejes de la cristiandad, y de su significado para los movimientos sociales del presente. Dada la actual y múltiple crisis en teología, teoría y política no sería una mala idea fijarse en estos anarquistas cristianos.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Omertá, omertá, ¿Conocerán esa palabra?

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/01/25/actualidad/1390680777_863390.html
Anónimo ha dicho que…
Se le han colado hasta dentro.¿Nadie ve el peligro de estas "empresas"? Ingeniería financiera de la que algunos saben mucho.

http://www.abc.es/sociedad/20131219/abci-vaticano-auditoria-total-201312191317.html

Un cardenal italiano tiene la lista de las "generosas aportaciones" a la Congregación para las Causas de los Santos, y próximamente llegará a alturas superiores. ¿Recuerdan el "Cuervo"?
Una revista italiana está detrás de ella. Habrá casos muy escandalosos. Veremos.

Anónimo ha dicho que…
A este grupo los conocí hace muchos años en Argentina. ¿Le suenan?
Sinceramente eran bastante trujos. Se decían anarquistas.

http://www.mounier.es/

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