viernes, 28 de marzo de 2014

DESCANSE EN PAZ ISABEL

Gracias por la noticia que nadie se ha dignado darme.
 La ví hace dos años por última vez, precisamente en febrero de 2012. Compartimos unos día en octubre de 2011, quiero dejar constancia, aprendí mucho de ella.

Hablamos más tarde ese mismo año cuando le diagnosticaron el tumor cerebral. Ya no era ella.
Impresionante la lucha que ha llevado, está contada por aquí en muchos comentarios y posts con la etiqueta Enrique Rojas y psiquiatras. Me apoyó mucho y la apoyé en lo que pude. Otra muerte causada sin duda por unos sufrimientos casi sobrehumanos. Lo que padeció esta mujer por parte de sus "seres queridos" no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Nadie la apoyó cuando era evidente lo que estaba pasando, ni siquiera su progenitora que imagino seguirá viva y llegó a decir de ella a terceras personas lo que mi madre llegó a decir de mí. Nos unían muchas cosas, pero nos separaba sólo una: yo hubiera mandado a toda la gente de su misma sangre a la misma porra. No hay derecho. La sangre no es nada cuando calumnias a tu propia hija por interés, que no entiendo en qué cabeza sana puede caber meterse con la propia hija ante terceros. Abominable, pero era una vivencia compartida de Isabel y mía. La reacción fue diferente.

Rescato este post escrito por ella. Estoy francamente impresionada de tener en el blog todo un archivo de escritos suyos de denuncia, de documentos judiciales y médicos, de cartas, de relatos de todo lo que anduvo, removiendo Roma con Santiago: la universidad Complutense, diez años de juzgados, no sé cuántos abogados ni cuántos juicios, el colegio de Médicos de Madrid y el Consejo de Colegios de Médicos de España, todas las personas afectadas por el impostor para las que fue ejemplo, la única que osó llegar a los tribunales y denunciar, en lugar de hablar quedándose de brazos cruzados.

Entonces no teníamos todavía conciencia de en qué país vivimos, como la estamos teniendo ahora por todo lo que está pasando. Y que nada se mueve, a pesar de tanto sufrimiento. Al contrario: los que tienen el poder culpabilizan al pueblo de las desgracias. Ahora es un clamor la injusticia estructural en la que se vive en España.

Aquí cuenta uno de los internamientos aportando los documentos judiciales fraudulentos, del que se sirvió la policía para llevarla a un psiquiátrico sin necesitarlo. Y no era ni la Alemania de Hitler, ni la Argentina de la dictadura militar, ni la posguerra: era la España de 1997.
Habla precisamente de la muerte, es cierto,

Isabel, a los que hemos vivido acontecimientos tan sumamente surrealistas como los que tú y yo compartimos, la muerte no nos asusta ni poco ni mucho.

Hemos muerto en vida a tantas cosas, y renacimos por un tiempo. Es verdad, después de los traumas gordos de la existencia superados se siente una en otra onda. Imposible ver la vida de manera "corriente", porque la experiencia superada no ha sido corriente.

Espero que me queden años de dar lata a los autócratas y abusadores instalados en las estructuras, que son muchos y potentes. Abusadores aceptados por la sociedad española que forman parte del paisaje. Los aceptamos como si se tratara de una ley de la naturaleza. Pero hay determinadas cosas que en un país "normal" al que quiero que se parezca el mío, no son de recibo. Es más, esas personas deberían de estar en la cárcel. Pero en España ya sabemos quien suele pisar la cárcel y quién suele pagar los platos rotos de los desfalcos de los poderosos.

Descansa en paz, Isabel, te has ganado tu premio sin ninguna duda. Hasta siempre.





2 comentarios:

Leonardo dijo...

Descanse en paz, una persona de carácter, que nos regaló un ejemplo de lucha y tenacidad.

Maripaz dijo...

Descanse en paz. La noticia de su muerte me ha impactado mucho. Durante largo tiempo mantuvimos largas conversaciones nocturnas. Una mujer valiente que sufrió mucho.