jueves, 13 de marzo de 2014

ORDENANDO LAS FINANZAS

Gracias Noelia por tu inestimable colaboración sobre las conexiones de la inquisición con el 11M. Vaya empatía y ayuda a las víctimas, es patético, ridículo y de pelos de punta. Pero es muy necesario que esa torpeza cuando se encuentran frente al dolor sea conocida públicamente.

Me alegro de que precisamente este cura mencione al Opus Dei y a España. Y que reconozca que es aquí donde menos eco ha tenido su iniciativa entre los presbíteros debido al miedo. No sé si lee español ni se sabe del blog, pero coincidimos y se demuestra. Que diga que entre el frente "nada contento" con el pontífice está Opus Dei. Los resistentes a todo cambio, que no están solos...






Georg Pell es el nuevo cardenal que se va a ocupar del ministerio de finanzas vaticano a una edad en la que la mayoría de la gente se retira o hace diez años que se ha retirado (72). El Prefecto de los Asuntos Económicos tiene que encargarse a partir de ahora de hacer los presupuestos, controlar las cuentas y todo de la manera más eficiente, ayudado por otros 15 cabezas pensantes. Entre ellas Cipriani. Por no quitarlo supongo.A Pell lo ha puesto el Papa a su lado de secretario, una señal de que la reforma de las finanzas le importa mucho al pontífice. Los escándalos financieros amenazan la credibilidad de la iglesia católica, con sus mil millones largos de fieles bautizados y sus 2000 años de historia. Monstruosa tradición y envergadura.

Con esta decisión concreta Francisco entiende arremangarse y ponerse manos a la obra, lo cual no puede dejar de molestar o caer mal a la curia.

Hasta ahora teníamos la Santa Sede al lado del Estado Vaticano, un Estado en medio de Roma que es el representante jurídico de la iglesia católica. Ambos tenían economías separadas que se elevan a millones de tres cifras. Hasta ahora no había ministerio de Finanzas. El papel lo tenía el cardenal Secretario de Estado. El decidía qué info elevar al Pontífice y que decisiones tomar. Tarsicio Bertone era el cardenal que ostentaba el cargo con Benedicto y al que se achaca ser freno de las reformas financieras. La dura lucha por el control de las Finanzas vaticanas parece ser la razón de la dimisión papal.

Al fundar este Secretariado de Economía y poner a Pell a la cabeza, Francisco toma las riendas del asunto finanzas.El recién creado secretariado de finanzas está al mismo nivel que el antiguo Secretario de Estado. El Secretario de Economía no dará cuentas al Secretario de Estado sino al Papa. El cardenal australiano recién llegado y expresamente llegado desde las antípodas pasa a ser uno de los hombres más fuertes de Francisco.

El Papa unifica toda la actividad económica del Vaticano bajo el cardenal australiano George Pell
Cardenal Pell

Se notan los nuevos vientos en el Vaticano, puesto que habrá un consejo de 15 personas, 7 laicos y 8 clérigos. Hasta ahora eran solo 15 cardenales los que supervisaban las cuentas. Es una novedad para el Vaticano. Poco a poco. Tenemos experiencia de que del hecho de que uno sea laico no se sigue que su mentalidad sea laical. No se sigue nada en realidad, si la mentalidad es que el clérigo es alguien superior en todos y cada uno de los aspectos de la vida. Eso sería lo que habría que ir cambiando por algo más realista. Respeto pero no adoración al clérigo.
Estas reformas son la cima provisional de un enorme esfuerzo. Quiere decir que se esperan más cimas.

Quien ha tenido acceso al Banco Vaticano ya sea de forma abierta o de forma más secreta, se ha dado cuenta de la lucha por el poder que lo alborotó en el pasado. Había quien exigía que la iglesia debía adecuarse más a las normas financieras modernas y a las normas morales. Ahora están los que temen por sus prebendas, mayormente en la curia y mayormente italianos. Se esperan grandes resistencias a las reformas.
Francisco acelera el ritmo: la primera afrente para los curiales italianos es que el inglés debe ser lengua oficial junto con el italiano en el nuevo secretariado financiero.

Más revoluciones del Papa: ha echado a Bertone (79 años) y lo ha sustituido por Pietro Parolin (59años). Ha pasado por encima de todas las comisiones existentes -un ultraje- y ha creado un consejo de 8 cardenales para todos los planes de reforma, así como una comisión para la reforma del IOR. Francisco confía en gente más joven y en clérigos no italianos. Trae el mundo al Vaticano que hasta ahora era un mundo aparte. Llama a expertos externos, KPMG Pricewaterhouse Coopers, Ernst & Young...asesores que desplegarán sus laptops en el Vaticano y se supone diseñarán un nuevo modelo de organización.

El motivo para estas novedades, el Papa quiere acabar con los escándalos recientes: transacciones dudosas del IOR (los famosos 23 millones de euros que le costaron el puesto a Ettore), la detención de un funcionario vaticano por lavado de dinero...etc Francisco entiende que hay reforzar la credibilidad de la iglesia venida a menos con estos imprudentes, limpiar los establos de Augias para en palabras de Pell, dedicarse a lo importante: "ayudar a los pobres y anunciar el evangelio".

Con la fuerza que al Papa anterior le empezaba a fallar en los últimos años, Francisco se ha metido de lleno en la lucha. Quiere romper las cordadas y las tradiciones recibidas, también lucha contra la resistencia de la curia: ha empezado por las finanzas puesto que aquí han estallado los problemas más llamativos y escandalosos.El énfasis del Papa en las finanzas sigue un cálculo económico. Ha reforzado su vigilancia, a finales de enero el cardenal Nicora de 77 años se despidió del cargo al frente del APSA, el patrimonio de la Santa Sede, para muchos era un hombre parcial cuando estallaron los escándalos. Además debía soportar la vigilancia de Brülhart.

Así de importantes son los derechos de supervisión del consejo para las finanzas.Desde su fundación en 2010 el secretario de Estado se aseguró un gran influjo sobre ese consejo, de manera que dicho consejo no era independiente. Esto conllevó críticas por parte de Moneyval una importante institución europea. Moneyval depende del Consejo de Europa y es la instancia suprema en el continente contra el lavado de dinero y el terrorismo financiero. Francisco ha cumplido muchas de las expectativas de Moneyval. El consejo vaticano para las finanzas disfruta hoy de más autonomía, puede firmar solo todos los acuerdos financieros y lo ha hecho en el caso de Italia, USA y Alemania. Supervisa la actividad financiera de la santa sede y del Vaticano, incluido del IOR A finales de enero empezó la amplia inspección del banco, que tras sus muros de metros de espesor recibió por primera vez a los agentes de Moneyval.

El IOR mismo está sometiendo a examen a sus 18900 clientes desde hace meses. Una consecuencia de este proceso es que ha subido notablemente el número de transacciones denunciadas como sospechosas. En 2012 fueron 6,  hasta finales de octubre de 2013 ya eran 105. Moneyval calcula que en total en serán 150 para 2013, otros calculan que 200.Ninguna señal de alarma, sólo una muestra de la nueva seriedad con que se hacen las cosas.
Queda abierto que pasará con el IOR como instituto financiero. El año pasado se habló de suprimirlo, y esa opción está en la mesa de Francisco. "Podría ser" ha dicho el cardenal Pell, y no es el único que alaba la gestión de jefe alemán del mismo Ernst von Freyberg.

La historia del IOR es rica en turbulencias. Entre otras la de un banquero que apareció colgado en un puente de Londres, siniestros clérigos y mafiosos. De todo ello ha pasado mucho tiempo (más de 30 años), el IOR ya tiene su web y su informe comercial, y donde las reformas prenden disminuyen el problema a ojos de Pell y de los otros. El IOR podría ser cerrado y sería todo un acto simbólico de romper con ese turbio pasado, pero su papel consiste en administrar el patrimonio de órdenes, diócesis y clérigos, en muchos lugares donde hay inestabilidad los católicos son perseguidos, el IOR es un canal que ayuda. Para el Vaticano el IOR "es una pequeña espiga en una realidad mucho más amplia", en palabras del padre Federico Lombardi.
Por tanto las reformas no han alcanzado su meta. El cardenal de Viena, Schönborn percibe que "habrá resistencias". Resistencia por principio y también por desconcierto.

Muchos detalles no están claros, se especula mucho. ¿Qué será de los ancianos 15 cardenales que hasta ahora aprobaban en el mes de julio el presupuesto de la santa Sede? Lombardi contestó a esa pregunta que ya no existe. Otros dicen que todavía no se sabe. ¿Se integrará la prefectura que hasta ahora establecía las cuentas en el secretariado de la economía? ¿o será el revisor general quien debe controlar todas las cuentas? algunos creen que mejor esto último. ¿Debería desaparecer el APSA, la Administración del patrimonio de la Santa Sede? Probablemente sí. Pero para Francisco son más importantes los hechos que hacer un plan detallado de lo que va a pasar.

Los empleados curiales están enfadados. Hay mucha gente capaz de buena voluntad, dicen, en la que se puede confiar en lugar de exigirles que acepten a los actuales asesores. Después de todo el Papa quiere hacer las cosas sin despedir a nadie.
El ritmo es alto. Cuanto antes mejor, parece ser la regla de acción para el secretariado. Hacia finales de marzo según el cardenal Pell estarán nombrados todos los miembros del consejo económico. Sea como sea el cardenal Marx dice que se quiere ordenar el tema de las finanzas, para poder dedicarse a los temas nucleares e importantes. Hasta que todo este en orden pueden pasar meses o años. 
Veremos.