FASCISMO CLERICAL

Reflexión de Semana Santa sobre la Iglesia y el Estado y el Papa Francisco (II)

Me gustaría que el apoyo del actual Papa a los dictadores sanguinarios argentinos no fuera tan decidido como parece desprenderse de estos escritos. Ojalá lo suyo fuera simplemente "apoliticidad". Los crímenes de la dictadura argentina son horrendos. 
Interesante la confluencia de objetivos de todos los actores del horror que salen en el relato. Interesantes las fechas de los viajes del founder por América, interesante aquello de la vocación "natural" al OD del militar...etc 
Lo oimos tantas veces en las tertulias de Tabancura y el Coliseo que les recomiendo lo quiten, a la luz de toda esta historia de la dictadura argentina, nada menos recomendable que ser un militar argentino en los 70.


¿Cómo era aquello..."en Argentina y desde la Argentina"? ·Escalofríos que me están dando...después de traducir esta sarta de atrocidades.
Y como siempre, una vez más, en el OD no hay división de opiniones. En SJ sí hay divisiones. Normal donde hay mucha gente. Sólo en los cementerios reina la paz.

Argentina
Muchos altos  funcionarios alemanes y austriacos eran caballeros de Malta, un grupo de nobles católicos y monárquicos que,j unto con el Vaticano en el siglo XIX, intentaron suprimir los movimientos democráticos de unidad  nacional que siguieron a la revolución francesa. Durante la segunda guerra Mundial, sus miembros se aliaron con la España de Franco, el gobierno de Vichy, los fascistas italianos y los seguidores alemanes y austríacos de  Hitler. (Penny Lernoux, The People of God: The Struggle for World Catholicism (Viking, 1989)).
Según Phayer (Michael Phayer, Pius XII, the Holocaust, and the Cold War Indiana University Press, 2008) , el obispo austriaco Hudal ayudó a escapar a ese grupo de la persecución de la posguerra. Usando las conexiones del arzobispo Siri en el puerto de Génova, los criminales de guerra como  Adolf Eichmann, Josef Mengele, Franz Stangl, Alois Brunner y Walter Rauff viajaron desde Génova a Barcelona y llegaron a Buenos Aires. Los servicios secretos norteamericanos siguieron el rastro de la ayuda que dió la Comisión Pontificia a la operación de Hudal y a los alemanes y austríacos expatriados en Argentina. “En sus memorias de postguerra Hudal se jactaba de sus obras de caridad tras la guerra consistentes en ayudar a los fascistas y "supuestos" criminales con el objetivo final de la unión entre el nazismo y el catolicismo."
El trazado de la huida más usado fue gestionado por el agente vaticano y cura de la Ustashi, Krunoslav Draganovic, y “revela que el papa Pío XII estaba implicado,” según Phayer. Draganovic había servido como capellán militar con el rango de coronel en el campo de concentración de Jasenovic. Bajo la política del presidente croata Ante Pavelic consistente en "matar a un tercio, deportar un tercio y convertir un tercio” de la población, la católica Ustashi ejecutó, torturó, mató de hambre, enterró vivos y quemó hasta morir a 750,000 croatas, serbio bosnios, judíos y gitanos entre 1941 y 1945 con pleno conocimiento de Pío  XII. Casi la mitad de los  22 campos de concentración en Croacia estaban dirigidos por el clero católico.   El peor y el tercer campo más grande de Europa fue Jasenovic. Dirigido por el fraile Franciscano, Miroslav Filipovic, miles fueron víctimas “de asesinatos en masa, torturas y decapitación.”  Tras el colapso del régimen Ustashi, marioneta de los nazis, Draganovic volvió a su base en Roma donde estableció caminos de huida para los criminales de guerra croatas.
“Un diplomatico americano que trabajaba en la embajada de Buenos Aires escribió al Departamento de Estado deplorando el hecho de que el Vaticano y Argentina trabajabaran en connivencia para acoger a culpables en este último país.’” (John Moors Cabot, 11 de junio de 1947, citado por Phayer) “El Vaticano pudo usar los depósitos de fondos robados por los Nazis  para financiar estas gestiones,” escribió Lee.  “Pudo ser perfectamente posible dirigir fondos desde las cuentas del banco vaticano suizo a los criminales de guerra huidos a través de sus sucursales de Sudameris" un banco sudamericano en el que el  Vaticano había invertido mucho y "que a los ojos de los aliados era un simple Banco del Eje.” (John F. Pollard, Money and the Rise of the Modern Papacy (Cambridge University Press, 2005)
“Basándose en archivos antes secretos de Brasil y Chile, los investigadores de la autoridad criminal de la guerra en Alemania estimaron que cerca de  9,000 criminales de guerra escaparon a Sudamérica, incluyendo a Croatas, ucranianos, rusos y europeos del este que colaboraron con la máquina criminal de los Nazis. La mayoría quizás más de  5,000, llegaron a Argentina; se piensa que entre 1,500 y 2,000 se refugiaron en Brasil; entre 500 y 1,000 en Chile; y el resto en  Paragüay and Urugüay. Para los investigadores tenían particular interés los pasaportes facilitados por el  Vaticano.”
En 1950, el Opus Dei se estableció en Argentina y Chile. “Escriva visitó Chile en 1974, pocos meses después de la llegada al poder de Pinochet, en un momento en que las principales figuras internacionales procuraban alejarse de ese gobierno. En Chile, Perú y Venezuela se ha acusado al Opus Dei, de reclutar personas que participaron en los golpes de estado y los gobiernos autoritarios que siguieron.”
“Raphael Rey, ex ministro de defensa de derecha en Perú y numerario de la secta católica  Opus Dei, es considerado por muchos como principal apologista de las atrocidades cometidas por los militares y las fuerzas de la policía en la sangrienta guerra civil de las décadaa  1980 y 90. In 2003,  la Comisión peruana de la Verdad y la Reconciliación estima que unas 69,280 personas fueron asesinadas en esas dos décadas, una cifra disputada por Rey.”
“Algunos judíos de  Argentina vieron la continua influencia de los nazis  en las fuerzas armadas y en la policía mucho tiempo después del primero gobierno de Perón. Se quejaban de un persistente antisemitismo en un nivel oficial, y de que la propaganda nazi estaba extendida. La especulación y los mitos sobre la extensión de esa influencia, así como las cantidades de dinero transferidas desde la Alemania Nazi a compañías alemanas en  Argentina – creció con los años. Algunos críticos aseguran que nunca se sabrá toda la verdad."
(Cuando el Papa  Ratzinger levantó la excomunión a la  Sociedad de San Pío  X en 2009, el arzobispo perteneciente a esta sociedad Richard Williamson dió lugar a una controversia internacional  negando la existencia de cámaras de gas en los campos de concentración nazis y afirmando que "sólo" 300,000 Judíos fueron asesinados en la Alemania nazi.  Williamson regresó al seminario de la Sociedad localizado cerca de Buenos Aires donde había vivido los 6 años anteriores.)
“La influencia nazi era más que  una parte de la Guerra Sucia.  Retratos de Hitler colgaban en las cámaras de tortura y a veces los torturadores hacían sonar los discursos de Hitler mientras torturaban. Al tiempo que Argentina tenía la mayor población de judíos de América latina, la sociedad argentina, en particular la iglesia y los militares eran bastiones de antisemitismo.”
La guerra sucia fue el resultado de:
Una campaña cuidadosamente organizada por los medios de comunicación conservadores, con el apoyo de los terratenientes argentinos y los industriales, y la presión de los círculos financieros internacionales que crearon la imagen de unos generales honrados y razonables que llevaban voluntariamente la pesada carga de salvar a Argentina. Los militares se presentaban a sí mismos como los defensores de la  “tradición, familia y la propiedad” y consideraban cualquier crítica a su gobierno como una señal de conducta subversiva y anti Argentina...
El enemigo interno era declarado más peligroso que los enemigos del extranjero porque amenazaban los valores fundamentales occidentales y cristianos de la sociedad argentina.
(Rita Arditti, Searching for Life: The Grandmothers of the Plaza de Mayo and the Disappeared Children of Argentina [University of California Press, 1999]  Las madres, ahora abuelas de Plaza de Mayo, es una asociación de madres creada en  1977. Se reunían cada jueves en la Plaza de Mayo para protestar por los crímenes cometidos durante la guerra sucia y conservar la memoria de los desaparecidos.)
La Guerra Sucia impactó a la conciencia mundial. Tras el golpe de Estado militar, la junta y sus asesinos a sueldo hicieron desaparecer a unas 30,000 personas de las que nunca más se supo.” Una página de internet añade otros  “20,000 exiliados, 14,000 prisioneros políticos, cerca de 500 bebé robados– arrancados de los brazos de sus madres sin compasión, 365 centros de detención clandestinos,  7 años de terror y silencio.”
Scheper-Hughes escribe sobre  “los crímenes contra la humanidad más abominables cometidos por los generales y sus secuaces.”
El Proceso de Reorganización (nombre que dió la dictadura militar a la guerra) transformó a la gente ordinaria en enemigos del estado e inició una guerra a través del proceso de limpieza política de los elementos sucios, subversivos, empezando por las guerrillas de izquierdas, por los sospechosos de apoyar a la izquierda, los líderes sindicales, los estudiantes universitarios, artistas, escritores, periodistas, psicoanalistas, monjas y curas que trabajaban y vivían con los pobres, y siguiendo por los políticamente neutrales, los no alineados hasta que al final los locos generales persiguieron a los meramente  ‘indiferentes’.
Las tácticas eran despiadadas: secuestros a la luz del día, desapariciones, interrogatorios, torturas sádicas, abusos de niños en la cara de sus padres, torturas de mujeres a la vista de sus maridos) y cientos de crímenes, unos 30.000 fueron drogados y arrojados al mar vivos desde aviones y helicópteros. La Guerra Sucia creó una cultura de terror y un espacio de muerto que silenció a una mayoría atemorizada. La Guerra Sucia se burló de las instituciones legales, judiciales, comerciales y religiosas, invitando a todas ellas a colaborar en la llamada Jihad ultra católica....
El ascenso meteórico al poder eclesial de Jorge Mario Bergoglio, fue simultáneo con la llegada de Videla en 1973, Bergoglio fue nombrado Provincial de los Jesuitas en Argentina. [Bergoglio] fue un líder controvertido que provocó rupturas entre los jesuitas que querían denunciar las violaciones de los derechos humanos por parte de la Junta y los clérigos que seguían al Provincial en sus esfuerzos por distanciarse de la política. Palabras como  ‘liberación’, ' violencia estructural’, ‘conscientizaçao’ (palabra brasileña que significa el despertar de una conciencia crítica) no eran aceptadas y Bergoglio advertía a los jesuitas contra la falsa teología de la liberación, que evitaran todo contacto con los que usaban las Escrituras para politizar y capacitar a los pobres.
Mientras otros jesuitas latinoamericanos tuvieron gran presencia defendiendo los derechos políticos y humanos de los campesinos, de los pueblos indígenas y de los pobres urbanos, bajo el mandato de Jorge Mario, la SJ argentina, tomó la forma de una falange teológica de la dictadura de derechas.
“De hecho había profundas divisiones entre los jesuitas argentinos conservadores y otras provincias jesuitas de Occidente", escribió el P.  Michael Campbell-Johnston que, además de Provincial de los Jesuitas británicos mientras Bergoglio lo era de los argentinos, estuvo varios años en El Salvador. Bergoglio “naturalmente defendía la situación existente, aunque intenté mostrarle lo alejada que era la situación de nuestros institutos en el continente. Nuestra discusión fue larga, pero nunca llegamos a un acuerdo."   El P. Campbell-Johnston recuerda que  “mientras se estimaba que había 6,000 prisioneros políticos en Argentina y otros 20,000 desaparecidos nuestro instituto en Buenos Aires podía funcionar libremente porque nunca criticó ni se opuso al gobierno. Como resultado había asuntos de justicia que no se podían ni mencionar. Este era el tema que recuerdo haber discutido con el P. Bergoglio.”
Scheper-Hughes:
Empezaron las alegaciones contra la tímida reacción hacia la dictadura militar mientras Argentina se hundía en un estado de guerra... una limpieza política tan arbitraria, tan salvaje, tan fea que algunos oficiales encargados de las ejecuciones enfermaron y acudían a los curas en busca de consejo. Lamentablemente había suficientes altos cargos eclesiásticos que se unieron a la Guerra Sucia para calmar las dudas de los que ejecutaban a base de textos de la Escritura y de razonamientos teológicos.
Scheper-Hughes detalla “3 acusaciones constantes” contra Bergoglio:
  • El  posible conocimiento y la posible complicidad en la retención de bebés de los prisioneros políticos y entrega a familias "buenas cristianas" de militares donde estarían a salvo del germen del marxismo que tenían sus padres.... (Como los bebés robados en España).
  • Una investigación de un raid militar en una iglesia rural en el que desaparecieron dos monjas francesas y un catequista laico amigo personal de Bergoglio
  • La que más atención ha recibido es la acusación del papel que tuvo en la desaparición, detención e interrogatorio de 2 curas jesuitas en formación: Orlando Yorio y Francisco Jalics.
El Vaticano reaccionó diciendo que se trataba de oportunistas difamaciones de izquierdistas anticlericales  (New York Times).”
Los que apoyan al Papa publicaron, Bergoglio’s List: Those Saved by Pope Francis; Stories Never Told, sobre “la red clandestina establecida por el P. Bergoglio durante la Guerra Sucia que salvó a hombres y  mujeres del peligro del arresto, tortura y asesinato por la Junta." Todo esto se hizo saber una vez que Bergoglio se convirtiera en una superestrella mediática.
Pero hay una afirmación de Bergoglio de Noviembre de 2012, 5 meses antes de ser internacionalmente conocido, que confirma muchas de las difamaciones oportunistas de los izquierdistas anticlericales contra él.
El libro del activista pro Derechos Humanos  Emilio Mignone Witness to the Truth y el del periodista de investigación y activista Horatio Verbitsky,  The Silence, entre otros, documentan la cercana alianza entre la junta y la Iglesia católica y la participación activa de los jerarcas que conocían las torturas y los asesinatos.

Jorge Videla, el dictador argentino encargado de la "limpieza"

Cuando el General Jorge Videla estaba en la cárcel sentenciado por un tribunal argentino a 50 años por haber organizado el robo de bebés nacidos en cautividad y el asesinato subsiguiente de sus madres, confirmó "la abierta colaboración de la iglesia católica en la Guerra Sucia en una entrevista publicada en julio de  2012. Videla admitió que su “relación con la iglesia Católica era excelente, amistosa, sincera y abierta. ” Videla explicó también tuvieron que quitar de en medio a muchas gentes que podían ser ni llevadas ante la justicia ni muertas de un tiro...Cada desaparición puede entenderse como la ocultación de una muerte.” Videla dijo que fue necesario hacerlo para establecer una economía de mercado. La jerarquía nos aconsejó sobre la manera de tratar con la situación  [de los ‘desaparecidos],’” Videla dijo que tuvo varias conversaciones con el Cardenal Primado Raúl Francisco Primatesta y encuentros con otros prelados líderes incluyendo al nuncio de Pablo VI en Argentina Pio Laghi.
Una vez que la entrevista de Videla fue pública,los obispos de Argentina no tenían más opción que responder. Cuando  Bergoglio fue nombrado coadjutor (con  derecho a sucesión) del arzobispo de  Buenos Aires en 1997, la capital del país y la ciudad más importante, se convirtió en el principal prelado católico del país. Fue elevado a cardenal primado (el único cardenal del país) en febrero de 2001. Bergoglio fue presidente de la Conferencia Episcopal argentina (CEA) entre 2005 y 2011 y después permaneció como miembro de su comisión permanente. Dado que estaba en condiciones de vetar o adelantar cualquier posición de la  CEA, la respuesta a la entrevista de Videla representa el punto de vista de Bergoglio.
En noviembre de 2012 la CEA publicó una apología condicional de los prelados con respecto a la pederastia clerical, en el que mostraban falta de genuina contricción, del mismo tipo que la reciente apología del papa  Francisco por el abuso sexual de los clérigos sin reconocer su propia responsabilidad  y la de otros prelados en la  tortura globlal de cientos y miles de niños inocentes. (Como ha dicho el reportero vaticano  John L. Allen, Bergoglio es un “astuto actor político” y “un espabilado táctico.”

Carta de la CEA, Los Obispos de la República Argentina, 104º Asamblea Plenaria, 9 de noviembre de 2012,

Por eso mismo, aun deseando penetrar más en la verdad de los hechos y de las personas, consideramos conveniente recordar algunos párrafos de su enseñanza, que al repasarla aparece lúcida y oportuna. Reconocemos, además, que no todos los miembros de la Iglesia pensaron y actuaron con idénticos criterios.

 Los obispos reconocen por una parte que en diversas ocasiones de nuestra historia hemos sido tolerantes hacia las actitudes totalitarias". Pero por otra parte, absuelven a la iglesia de cualquier culpa. "Tenemos la palabra y el testimonio de nuestros hermanos mayores, los obispos que nos precedieron
Sobre su modo de actuar, volvemos con respeto, sin poder conocer a fondo cuánto supieron personalmente de lo que estaba sucediendo. Ellos intentaron hacer cuanto estaba a su alcance por el bien de todos, de acuerdo con su conciencia y juicio prudencial.

Los obispos dicen: “Es necesario: el empeño en la búsqueda de la verdad, el reconocimiento de cuanto sea deplorable, el arrepentimiento de quienes sean culpables, y la reparación en justicia de los daños causados.” Pero con respecto a las acusaciones de Videla de que los obispos eran cómplices dicen “una suerte de connivencia es totalmente alejado de la verdad de lo que hicieron los obispos  involucrados en ese momento” [la presidencia del Episcopado] (La Nación 5/8/12).
Conocemos los sufrimientos y reclamos de la Iglesia, por tantos desaparecidos, torturados, ejecutados sin juicio, niños quitados a sus madres, a causa del terrorismo de Estado. Como también sabemos de la muerte y desolación, causada por la violencia guerrillera. 
Algunos argentinos respondieron que los obispos habían esperado mucho tiempo para pedir disculpas por los fallos de la iglesia y objetaron a poner en el mismo nivel la "violencia de la guerrilla “ con las acciones de la dictadura. así como su farisaica e inexacta defensa de la Iglesia. Los obispos dicen que "hay que identificar a los responsables de las violaciones de los derechos humanos de los que la iglesia era entonces consciente.  “Los activistas se han enfadado por esas posiciones de los últimos años de Bergoglio. “Algunos afirman que se le ve más preocupado por conservar la propia imagen de la iglesia que por aportar evidencias para los juicios sobre la conculcación de derechos humanos en Argentina. "Hay hipocresía en la iglesia y en  Bergoglio en particular,” dice Estela de la Cuadra, hija de la fundadora de Madres de Plaza de Mayo. “Hay juicios de todo tipo en este momento y Bergoglio niega sistemáticamente su apoyo." 
Al mes siguiente, en Diciembre de 2012, un tribunal provincial denunció no sólo la “complicidad” de la Iglesia con la dictadura  sino que lamentó también que persista en las autoridades de la iglesia "una actitud reluctante e incluso en los miembros del clero para resolver los crímenes que están siendo juzgados." En su informe los 3 jueces afirman: “Seguramente los miembros del Pueblo de Dios  en general de la sociedad argentina, esperan de una institución tan importante como la iglesia católica mayor decisión y repudio y de los que de una forma o de otra, permitieron y consintieron que se cometieran delitos como los que ahora están siendo juzgados."
Si el Papa Francisco quiere cooperar con las víctimas de la Guerra Sucia, puede  abrir los archivos del Vaticano referentes a Argentina en ese período al juez Baltasar Garzón, asesor de la Comisión de Derechos Humanos en la Cámara de Diputados de Argentina. 

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