"no del todo", dice Bernhard Sven Anuth, profesor de derecho eclesiástico en Tübingen. Anuth se hizo doctor con una tesis sobre el Camino. "Según el derecho canónico el escrito de 30 de agosto de 1990 es sólo un elogio de los fines". Por primera vez se define al Camino como un "itinerario de formación católica", esto es algo nuevo para el derecho canónico. 
Dar quebraderos de cabeza al derecho canónico sigue siendo una especialidad muy de los fundadores de aquí...
Muestra lo importante que era el camino para Juan Pablo II y lo importante que es el Camino. En una foto están Juan Pablo II y Kiko el 24 de marzo de 2000. Kiko guía al Papa por el "Domus Galilae", un centro internacional del Camino en el lago de Genesareth. Kiko mismo lo diseñó. ¿Qué piensa el Papa mientras mira una escultura en bronce del sermón de la Montaña? Es obra de Kiko. Se ve un Jesús resplandeciente a la orilla del lago sobre las nubes.
Como artista Kiko entiende que hay que hacer visible la nueva evangelización que pedía Juan Pablo II de tres maneras: 
-estéticamente, de manera que el Camino es como el embarazo de la fe, la iglesia imita el cuerpo de una mujer, con el trono transparente del sacerdocio como cabeza, el altar como vientre y la pila bautismal es el útero; 
-numéricamente, en jornadas con los jóvenes en las que Kiko llena los estadios de jóvenes que se levantan al oír sus palabras y se acercan al estrado, para decir que quieren hacerse curas; y 
-políticamente, como en Madrid en 2007, cuando movilizó a 300.000 "defensores de la familia cristiana" para protestar contra la legalización del matrimonio homosexual por el gobierno de Zapatero.
Kiko es un hombre de palabras fuertes. Kiko también es músico además de orador. Y como músico tiende a la grandeza. Ha compuesto una sinfonía "El sufrimiento de los inocentes". En su presentación en 2013 ante la "puerta de la muerte" en Birkenau estaban sentados 50 obispos, 6 cardenales y 12.000 espectadores con "Kiko en directo desde Auschwitz".
Kiko un apostol dócil
A pesar de todos los escenarios en los que se presenta, Kiko quiere aparecer como un apóstol obediente del Altísimo. Esto gusta a los obispos, sobre todo al de Roma. En una audiencia papal dijo en 1983: "He aprendido en mi experiencia que Dios obedece a sus obispos, Dios mismo les obedece." Pero tanto reconocimiento y sumisión no aparece cuando el propio Kiko es desobediente a escondidas, cuando alguna vez conspira contra los obispos que no le quieren eu su diócesis o que lo expulsan de ella, como ocurrió en Clifton en 1997, donde ante una investigación interna en la diócesis, Kiko utilizó otro tono para decir que "para nosotros no vale nada, sea un cura, fraile, monja u obispo."
Kiko en su discurso de Colonia nombró 350 veces a Benedicto XVI y una sola a Francisco. Están frente a frente. "Soy un pecador" dijo Francisco, "Entonces somos dos" dijo Kiko. Sólo en un punto se tomó en serio el Papa al artista. El 1 de febrero de 2014 advirtió al Camino en su primera gran Audiencia que tuvieran respeto con los que habían abandonado. El Camino es una "vía muy exigente". Es normal que haya accidentes. Nadie se tiene que sentir autorizado a quitarle la libertad a otra persona para escoger su propia vía espiritual.
La primera vez que leo algo así dicho por un papa a uno de nuestros iluminados nacionales. ¿Para cuándo al Camino Camino?
Fue la primera vez que un Papa criticaba en público al Camino, pero también Francisco sabe que la Iglesia no puede pasar sin el Camino. Es demasiado grande y demasiado poderoso. Por tanto tiene que seguir adelante con él y con Kiko.