jueves, 30 de octubre de 2014

OTROS QUE SE FUERON Y LO CUENTAN




Así se cuenta la historia. Se dan muchos nombres, lugares, fechas, contraste con nuestros modos de ir embozados, donde no hay hechos ni caras. Sólo fantasmas.
Este cura está muy contento de presentar un libro sobre un sacerdote secularizado.  En el seminario de Avila. Gran novedad tras años de marginación, en unos meses todo ha cambiado.

Van saliendo verdades históricas de la iglesia española.

 La verdadera iglesia, no la nuestra, pura imaginación.
No separo estas intervenciones públicas de ex curas del nuevo papado.

Habla del acompañamiento espiritual.
Y se aprende un montón de "nuestro" contexto vocacional. Las madres las más disgustadas cuando un hijo abandonaba el seminario. Las mujeres españolas y su relación esencial con la iglesia y la transmisión de la fe.

Una diferencia con el Opus Dei además es la referencia a la tierra, cada cura o seminarista presume de su pueblo y distingue, si es de sierra o de llano. No se avergonzaban de ser "de pueblo". Terrible y ocultable condición para la aristocracia del amor.

Sufrimientos cuando se deja una vocación sacerdotal, trauma de una secularización.
Sufrimientos personales y laborales cuando te vas, nuestro tema estrella, a partir del minuto 15. Dejando en la cuneta a los talentos en los que se ha invertido. Iglesia española que se permite, como España, marginar a los mejores. Mandarlos al extranjero o a las tinieblas exteriores.

Gracias al papa argentino nos vamos a enterar de la historia de la iglesia española. Rehabilitación de tanta gente echada del redil.

Ni te cuento cuanto te echan del redil que va aparte de todos los rediles

Vivimos en las sombras y la oscuridad, y persistimos en ello.

No hay asimilación de nada sin exposición pública de lo que pasó. Es seguir engañándose.

Los curas jóvenes actuales no han sido formados acordes con los tiempos.
 Propongo que una gran responsabilidad de la regresión está en el poder omnímodo de OD en los tiempos de los dos anteriores papas.
Con sus caras simpáticas, tolerantes y hasta conciliares de cara a la galería y sus acciones en la sombra consistentes en machacar al "contrincante", cuando no en eliminarlo.

Añado que las falanges escogidas del altísimo no se han ido del centro neurálgico de la iglesia.

Las fuerzas oscuras dejan de serlo cuando se dirige hacia ellas un buen rayo de luz.