domingo, 23 de noviembre de 2014

ANTE LA PÉRDIDA

Solucionado: no he perdido facultades.
Los reconozco hasta por el título. "Algunas cuestiones" es trademark. Me ha puesto sobre la pista.
Modos de argumentar, "medieval objetivista", encantado de haberse conocido, de lo que hace y de su experiencia.

Cuando a ras de tierra, las gentes pasan de pedir la nulidad matrimonial. Es caro y en esta ciudad tiene que llevar el caso la abogada opusina, sino "ná".Otra que estudió e la misma uni en la que enseñó el decano de la Rota española. El matrimonio canónico y su indisolubilidad les pertenece.
Supremo juez matrimonial español, otro Opus para la lista.

Decididamente van a por el arzobispo, todos en el ajo. Investigan en Roma, investigan en Granada, investigaciones parelelas y dan por hecho que el sr. obispo no hizo lo que debía. Parece sobrepasado por los acontecimientos. Lo de la suspensión a divinis, ¿quién se lo habrá sugerido?
Nada es normal en este asunto. ¿Ponemos al subdelegado tambien en la lista? En el ajo, no es misión de los subdelgados decir quién va a declarar.

Los granaínos parroquianos por su parte opinan que el sr. obispo no conoce bien a los feligreses. Visitas muy de cumplido a las parroquias. Como me suenan las visitas jerárquicas de cumplido. España nacionalcatólica y España opusina.

Encontré este maravilloso escrito.

Necesitamos aprender a despedirnos. No quedarnos anclados en relaciones que cortocircuitaron hace ya. Nos apegamos a costumbres, a la nada.

 Todo desarrollo verdadero es un acto de rebelión personal.
Significa liberarnos de los que quieren gobernarnos la vida.
Siempre llega un momento en que el ser uno mismo
es cuestión de liberarse. Este es el meollo de todos los problemas:
si uno no lo afronta, por haber capitulado, se dejará mangonear
y manipular para siempre.

(ERICH FROMM – El Arte de Escuchar)

Algunas especies animales, cuando se ven heridas en una parte de su cuerpo o sus miembros, instintivamente tienden a lamerse, morderse e incluso arrancarse el órgano dañado. Saben interiormente que aquella parte de su corporeidad, pese al dolor insoportable y mortal, debe ser retirada a toda costa. De lo contrario se infectará y podrá matarlos si envenena su sangre al descomponerse. Prefieren seguir viviendo por sobre todo, incluso a pesar de quedar lisiados o discapacitados para siempre. Todos hemos visto algún animalito cojo: un perro o gato, quien logra adaptarse éxitosamente pese a la pérdida de una parte de su cuerpo. Los animales son fuertes ante el dolor y la muerte. Su actitud puede enseñar bastante a quienes saben observarlos y convivir con ellos.
 


Ni qué decir desde el punto de vista emocional. Muchos animales se conduelen de las pérdidas psicológicas, sin dudas. Hemos visto pichones machos o hembras, refugiarse durante días, engrifados en sus nidos, sin moverse, cuando han perdido a su pareja, cazada por algún halcón o gavilán. Es común que las palomas permanezcan toda su vida con la misma pareja y probablemente la pérdida de la misma les afecte.
Los perros son bastante expresivos cuando pierden a su amo o algún amigo canino.
Bastantes especies animales se adaptan a las pérdidas con facilidad, los perros encuentran nuevos amos cuando fueron abandonados por sus crueles y antiguos criadores, y llegan a quererlos igual o más que a los primeros. Aprenden en muchas ocasiones a sobrevivir por su cuenta en la calle o el campo, encontrando su alimento y luchando por la vida. Sin ayuda humana alguna. Del mismo modo que los gatos, quienes a diario brindan sobradas muestras de independencia y adaptación.









He observado por otro lado, a bastantes seres humanos con morir de miedo o enfermar pero más que nada el de sacudirse un poco el tinglado de sus creencias, rutinas, dineros e inversiones materiales y emocionales.
El ser humano, por sus condiciones neuronales, psicológicas y socioculturales reacciona de manera no siempre “natural” del mismo modo que logran hacerlo los animales ante el dolor. El dolor emocional se encuentra condicionado por la cultura en la que nacen los sujetos. Está de por medio lo que se valora y sobrevalora en las sociedades, que no siempre es lo mejor para la gente aunque esté dispuesta a morir por ello.

En algunas culturas, la pérdida de un ser querido o de un amor, implican la muerte psicológica literal de sus “deudores”. Se llora en demasía la ausencia de sus semejantes. Todo en la cultura refuerza dicho dolor y recuerda la perdida irrecuperable.
Ni qué decir de las posesiones materiales, el dinero y las jerarquías de poder y política.

 Observamos a bastantes individuos languidecer y arrastrarse de miedo y sumisión cuando sabían que podrían perder sus puestos de funcionarios junto con la posibilidad de mandar y gobernar por sobre las voluntades ajenas. La pérdida de poder político y material asusta a algunas personas aún más que el perder la propia vida. Por eso venden la suya con facilidad a cambio de favores y posiciones en la empresa y la burocracia.

Luego se lamentan por sentirse enfermos espiritualmente y estériles por dentro. ¿Qué tipo de ayuda psi podría servir a esta gente para curarla de ninguna otra enfermedad más que de sí misma? ¿Qué tipo de exorcista o reencarnación freudiana, de Buda o Sócrates puede ayudar en estos casos?

El esperar milagros es lo mismo que esperar la solución imposible y la callada resignación a continuar por siempre igual.
Dudamos que en el reino animal exista alguna especia capaz de intercambiar su vida por nada.

La gente parece ir cargando un lastre de rencores, amarguras, apegos, pérdidas, duelos, llantos silenciosos y muertes en vida de los cuales no le resulta nada sencillo desprenderse. Según Freud, incluso habrá que preguntarse si siquiera querrían liberarse de su cargamento de defecación emocional.

 

 Hombres y mujeres quienes llevaban años con tratamiento psi, pero sin romper en lo más mínimo una relación enfermiza con la progenitora o el padre. ¿Entonces qué hacían en la psicoterapia durante tantas horas, beber té y discutir poesía? Y luego volvían a casa, hacían un berrinche a sus treinta años o más y permitían que mamá les lavara los calzones y los mandara a la cama.
Erich Fromm instaba a sus pacientes a rebelarse de sus padres y de las instituciones a toda costa.
Debe llegar, por lo menos alguna vez en la vida de todos en que debamos empacar las maletas, quemar las naves como hizo Hernán Cortés y largarse de muchos lugares porque no hay marcha atrás. Y es el único modo de crecer y ser congruentes.

Un buen psicoanalista es un insurrecto, un rebelde no sólo en la teoría sino en su vida personal.(...)

Igor Caruso anunciaba que ninguna revolución ni movimiento social serían verdaderamente propositivos, si las personas no se revolucionaban primero a sí mismas. De lo contrario, cualquier tipo de cambio social no sería a corto plazo más que una repetición de la misma dominación, la misma dependencia y decadencia, pero con nuevos y tiránicos protagonistas.
Y esa es la pregunta que me hago, y que te hago a tí ¿cómo cambio, cómo cambiar tu vida?
http://extravia.net/2012/12/06/el-psicoanalisis-libertario-cortar-el-lastre-del-pasado/

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Se acuerda? Continuamos para bingo.

http://www.infovaticana.com/2014/11/24/siete-libretas-codice/