jueves, 29 de septiembre de 2016

BEATIFICACIÓN DE BAKHITA



Gracias por recordar que nada se mueve "sin ellos", no conozco a fondo el PSOE. Como ciudadana de a pie ignorante de los tejemanejes que se traen,  ya es raro que si lo pusieron ellos mismos,  ahora lo quieran echar. Creo que recordar que se cargó a Tomás Gómez, el de Madrid, ¿por qué?, ahora le toca a él.
Guapo, deportista y pasado por el IESE, como Fátima, la que reza a la virgen del Rocío para que baje el paro. Vaya plantel.

  Es cierto que pocas veces se paralizó el tráfico en Roma como aquel mayo de 1992. Nos dijeron que el alcalde de la ciudad vistas las perspectivas de afluencia para la beatificación de “quien tú sabes” aconsejó a los romanos irse a la playa ese fin de semana.
Precisamente en Roma, ciudad acostumbrada a las masas de turistas y peregrinos. Desde el 24 de septiembre del año anterior en que se nos comunicó el acontecimiento, ya se estaban haciendo las reservas de hoteles y aviones Fue el día de la Merced, fecha simbólica, pues el founder se había encomendado a esta virgen en Barcelona antes de emprender su primer viaje a Roma. En el año de su subida a los altares, vuelos charters aterrizaban cada pocos minutos en Fiumicino con pasajeros católicos de hasta 60 países. O somos a lo grande o no somos. Sólo de España llegaron 200 vuelos. ¿Por qué no realizar la ceremonia en España? El medio ambiente lo hubiera agradecido. 2.500 autobuses aparcaron en Vía de la Conciliazione. El que me llevó a mí entre ellos. Dos cruceros estaban atracados en Ostia llenos de peregrinos sudamericanos que iban y venían a Roma para las ceremonias.
Fue toda una demostración de que el catolicismo conservador estaba en forma: los viejos del lugar compararon con las celebraciones posteriores al final de la segunda guerra mundial y curiosamente tamaña afluencia no se debía a la beatificación del Papa Pío XII, fallecido en 1958 y sin beatificar, sino a la uno de sus “prelados domésticos”, el founder de los founders.

El founder empezó siendo un cura español normal y corriente como miles, la iglesia era una salida profesional en la España del antiguo régimen en la que nació y de la que me parece que mentalmente jamás salió. Y terminó su vida terrena con 73, residente en una hermosa villa romana a pocos km de San Pedro, en el barrio del Parioli. No llegó a obispo ¡mecachis! Y mira que lo intentó. Pero se decía que tenía más poder que muchos cardenales. JP II le confería el grado de beato, una inmensa alegría para los 80.000 de siempre y miles, millones de otros que gracias a él habían encontrado a Cristo en la vida ordinaria. Le llamaban el “Padre” mientras vivió, ahora “Nuestro Padre en el cielo”. Esa expresión fue acuñada por Alvaro, el sucesor, y está escrita en las publicaciones internas. Y la  expresión tiene peligro en sí misma considerada. Se presta a equívocos. Mírenla de cerca.

Algunos eclesiásticos afirmaron que había hecho más por restaurar la fe católica que Ignacio de Loyola. Normal que lo beatificaran en tiempo récord, ni 20 años tras su muerte y antes que a Juan XXIII. Un tal Terence Morris, estudioso de las beatificaciones asegura que este evento fue un asunto político.
JP II viendo el peligro comunista crecer en la iglesia, en particular con la teología de la liberación sudamericana y centroamericana, viendo contestado el papel irrelevante de la mujer en la iglesia, viendo el descontento y la protesta por la obligación del celibato … ¿qué mejor aliado que OD? Las disensiones dentro de la Iglesia y el auge del Islam fuera de ella, dos motivos para apoyarse en la nueva milicia.

JPII aceptó la “divina fundación”, aceptó la iluminación de 1928. Una inspiración divina que sería en 1928 pero que dio lugar a algo muy autoritario que casó bien y prosperó a la par que el régimen franquista. Todas las buenas inspiraciones divinas necesitan poder y autoridad para llevarse a cabo. OD experto en crear una ilusión: la beatificación, la canonización forman parte de la ilusión. Demostraban la aprobación papal a todas las ocurrencias e iluminaciones escrivarianas, y que OD está en el centro de la iglesia católica. Empezando por su presencia todas las manifestaciones que hay por el mundo “en defensa de la familia”. Qué ironía más grande, no creo que haya otra institución católica que haya roto, dislocado, enfrentado y separado más padres e hijos, hermanos, esposos que ésta. Haciendo que por la dedicación a la secta de Escrivá, los padres descuiden la educación de sus hijos. Que por los años de numerariez, ex que vuelven a sus casas hechos un pingajo y desahuciados, bien explotados, sean unos perfectos desconocidos para sus padres y hermanos.

¿Hubo amenaza de ETA en la beatificación? ¿amenazaron con llevarse los santos restos del founder? OD lo niega pero de algún lugar salió la onda. ETA ya tenía un historial en 1992, con su gran hito en el asesinato de Carrero, el ministro plenipotenciario de Franco que tanto y a tantos Opus promocionó. Tras su muerte, por un poco de tiempo, hubo menos ministros opusinos.

A pesar de la amenaza el domingo 17 de mayo de 2002 hubo guerra de cifras sobre el número de asistentes al evento: éramos una multitud, 300.000 según L’Osservatore, 46 cardenales, 300 obispos, Giulio Andreotti, senador vitalicio, 9 veces primer ministro, Madre Teresa de Calcuta. La RAI retransmitió para 30 países, los que se habían quedado guardando los centros pudieron verlo por la tele.

Y junto con el barbastrense una esclava sudanesa también ascendió ese día a los altares. Josephina Bakhita. Las anécdotas del día iban en la dirección de que las monjas de la COgregación a la que perteneció la ex esclava estaban agradecidas al OD: gracias a OD la hermana Bakhita se haría globalmente famosa. Pero no era casual esa doble beatificación que incluía cura aragonés y monja sudanesa. Nacida en 1869 fue vendida como esclava, el último de sus amos, un militar turco la regaló a un italiano que la liberó. De Estambul el italiano la llevó a Venecia donde se hizo monja, viviendo en el convento hasta su fallecimiento.

Pompa y fasto en aquel día cuando tras la proclamación de los 2 nuevos beatos se levantaron la cortinas que cubrían lo respectivos retratos, y apareció en tamaño bastante más que natural la figura del cura ocupando una gran parte de la fachada de san Pedro. Un triunfo romano en toda regla, el que tanto se quejó de que “en Roma había perdido la inocencia”.
 Resultado de imagen de bakhita
No era casual la beatificación de la monja sudanesa. El Islam en ritmo ascendente de crecimiento, supera el número de católicos en el mundo, en varios países europeos es ya la segunda confesión religiosa, más los no registrados que llegan ilegalmente. La tendencia sigue hoy. Bakhita había sido obligada a convertirse al Islam y cuando recuperó la libertad eligió ser católica. En el sur de Sudán los Dinkas que son cristianos sufrían persecución por parte de los islamistas “radicales”. En Sudán se prohibieron las noticias sobre la beatificación de Bakhita, La beatificación todo un gesto político junto con el viaje de JP II unos meses más tarde a ese país.

Desconocía que tras el comunismo la segunda obsesión del founder en cuanto a enemigos se refiere fueran “los moros”. En el Alto Aragón la Reconquista queda lejos, pero las huellas de la historia están, Torreciudad por ejemplo, ¿no es una virgen perdidad y hallada en tiempos de los moros? No recuerdo con exactitud la leyenda. La guerra de Yugoslavia fue vista por los dirigentes OD como la “amenaza islámica a las puertas de Europa cristiana”.
Por otra parte las canonizaciones en la época de JPII y hoy parecen ser una demostración de la vitalidad de la iglesia, un trofeo de la victoria de Cristo en nuestros tiempos caracterizados por el retroceso de la práctica religiosa, y en particular para la iglesia por la disminunción de curas y demás vocaciones. Desde 1969 100.000 curas habrían abandonado. Muchas parroquias sin cura.
En la Edad Media fue tendencia hacer santo al fundador de cada Orden religiosa y sólo al final del período, siglo XIV, se instucionalizó la beatificación y la canonización, un doble escalón para decir y dar fe de que alguien es un icono de la fe.
Durante 500 años entre el siglo XVI y el XX hubo 300 nuevos santos, no se abusó del rito. Pero llegó JPII y la máquina de la santidad proclamada oficialmente se puso a funcionar.

Pietro Palazzini, un cardenal de los que admiraban al OD, superultraconservador y objeto del "apostolado de la cena" del founder, es decir, invitado con frecuencia a su mesa, fue el encargado de la reforma. Palazzini estaba en la curia desde los tiempos de Pío XII, Pablo VI lo nombró cardenal y JPII le encargó hacer las canonizaciones menos costosas, más rápidas, eficaces y productivas.

Normalmente para iniciar un proceso cuando Escrivá murió se esperaban 5 años.Había que nombrar un postulador de la causa y recoger “cartas de recomendación” además de testimonios. OD no podía esperar tanto. Corrieron a buscar  al Padre Flavio Capucci amigo de Escrivá, director que fue de Studi Cattolici, revista filoopusina. OD esperaba que para 1990, 15 años después del óbito ya tendrían beato. Y antes de 2000 santo.
Lo normal es que todo empiece en la diócesis originaria del candidato, Zaragoza. Pero allí ya sabemos que paró poco. Luego estuvo en Madrid y en 1947 a Roma. Lo más cómodo era Roma, cuya cabeza era el obispo de Roma, a la sazón JP II. Lo más seguro. El encargado de los asuntos romanos del Papa era Ugo Poletti, otro “amigo” OD. 5 meses antes de que se cumplieran los 5 años de rigor, Portillo solicitó la apertura de proceso. Capucci presentó 7 volúmenes de documentación, las homilías, 6000 cartas de obispos, autoridades civiles y religiosas del mundo. Un tercio del episcopado mundial. Habrán ido “casa por casa”, con la lista en la mano, tachando a los firmantes y poniendo en la “Black list” a los que dudaran.
Un año más tarde se abrió el proceso en Roma y en Madrid, donde viven la inmensa mayoría de los opusinos del mundo. OD presentó los nombres de los testigos de la santidad del founder desde que nació hasta que murió.

Y de ella fueron tachados los ex miembros del OD, hostiles  y renegados, que no iban a contar maravillas sino horrores, como hizo Carmen Tapia en su libro de 1992. 92 testigos en total, la mitad “miembros”. 11.000 páginas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Al hilo de lo que comentas de la beatificación Express, es muy interesante el voto en contra del cardenal Luigi de Magistris, recordado recientemente en Opuslibros.

el juez que se opuso a la beatificación de Escrivá.
http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=22942

VOTO SUSPENSIVO

http://www.opuslibros.org/libros/Causa_Escriva/Voto_suspensivo.pdf


Junto con la extraordinaria detención y condena del traidor cura del Opus, Vallejo Balda, el cardenalato para Magistris ha sido el gesto del Papa que más daño ha hecho al Opus. Magistris era Penitenciario Mayor del Vaticano, y a todos los que ocuparon este cargo les habían hecho cardenales. Salvo a Magistris, y ahí se ve la mano del Opus para impedirlo, por haber votado contra la beatificación de Escrivá. El Papa Francisco le ha hecho cardenal. El Opus cada día pierde más y más poder.

Magí Ribas Alegret dijo...

Causalmente (no casualmente), ciertas cartas certificadas encomendadas al servicio postal universal español/italiano, con origen en Tarragona (Tarragopus) y destino el Santo Padre, llegan a Fiumicino, donde se les pierde la pista.

Alcantarillas del Estado in actum, ardua labor de santificación en la vida cotidiana.